Publicado: 16 de Julio de 2018

Hola Sebas,

Esta es la experiencia vivida junto a ti desde marzo de este año con el "Método Nuevo Camino".

En primer lugar, mi vida carecía de sentido. Percibía todo a mi alrededor como hostil. Parecía que el mundo entero estaba en mi contra. Vivía sin alegría, por esta razón me había convertido en una persona antipática, constantemente a la defensiva. Parecía que todo estaba en mi contra y vivía en una eterna lucha, viviendo enfadada con todo el mundo y todo lo que me ocurría. Por todo esto, me sentía una víctima de la vida.

Sentía como una carga insoportable que debía llevar y estaba agotada, desilusionada, totalmente apática, viviendo de lleno en la tristeza.

Todavía después de cuatro meses, recuerdo la primera vez que hablé contigo. Estas fueron tus palabras: "deja de luchar", "la vida es fácil", "crea la simplicidad". Resonaron en mi interior con mucha fuerza, por momentos con esperanza y otros revelándome.

Me decía a mi misma al principio, es imposible que sea sencillo, deberé de luchar. Y lentamente, poco a poco, mi interior se iba transformando, de dentro hacia fuera. Me ayudaste a poner los cimientos de mi nueva vida. Todo fue transformándose porque era yo la que estaba cambiando. Cambiando la forma de dirigirme a mi misma y por ende a los demás. Hasta mi vocabulario se iba transformando. Me estaba convirtiendo en la única responsable de mi vida y felicidad.

Y con trabajo, sin luchar, la vida cobraba sentido al entender yo soy la vida que decido vivir en cada momento.

Ahora puedo decir que me siento alegre, comunicativa. Que comprendo y acepto con una facilidad increíble, a cuantas personas pasan por mi vida, de una u otra forma. Ahora me quiero y me respeto, me cuido, me mimo y disfruto conmigo y las personas de mi entorno.

Me siento plena, reconciliada conmigo misma, con los demás y con la vida. Me siento llena de gratitud.

Es en el día a día, en cada momento, donde percibo todo eso. Porque he aprendido a estar en apertura comprensiva con la vida, con cada persona o situación, conmigo misma.

"Dejar que el mundo sea, para que yo pueda ser" (tus palabras).

Miro hacia atrás alguna vez y no sé cómo he podido aguantar tanta condena y cadenas impuestas por mi misma. Ahora voy libre de equipaje. Carga insoportable que condicionaba mi misma esencia.

Sebas, agradezco fervientemente tu ayuda, seguimiento, constancia y perdón por alguna que otra "rabieta" mía, revelándome contra mi misma.

Desearía que pudieras ayudar a más personas, como lo hiciste conmigo.

Infinitas gracias, Sebas.

Sebastián Vivas Rubert
Tratamiento autoestima Sant Gervasi, Barcelona
Terapia emocional Sant Gervasi, Barcelona